
El secretario general de Hezbollah Naim Qassem afirmó que el Líbano atraviesa «la etapa más peligrosa de su historia y la mayor conspiración conjunta estadounidense, israelí e internacional, que amenaza el futuro de nuestro país y nuestros hijos», con el objetivo de «desarraigar y eliminar completamente a la resistencia y su base popular.» Describió que la estrategia comenzó con una guerra que calificó de criminal contra civiles «para doblegar a la resistencia», seguida de la violación de acuerdos previos tras los cambios regionales en Siria «para inclinar la balanza de poder a su favor.» Acusó a EE.UU. e Israel de intentar usar al gobierno libanés como «paraguas legal ilegal» para destruir a la resistencia, buscando únicamente «una cobertura de los gobernantes políticos.»
Qassem enumeró además las herramientas de presión utilizadas por Israel: bloqueo de rutas terrestres, aéreas y marítimas para impedir el suministro de armas, paralización de la reconstrucción para mantener a la población desplazada y «provocar a la base social de la resistencia contra ella», un asedio financiero, intentos de provocar al ejército libanés para generar «conflictos internos que fracasaron gracias a la vigilancia de los comandantes del ejército», y presiones sobre Siria para cerrar las fronteras orientales, actuando según sus palabras «como martillo y yunque junto a Israel para controlar a la resistencia.»
@Armapedia 🌟
